¿Qué me puede aportar el Tai Chi?

Tai Chi en la naturaleza

Todos hemos visto esas imágenes de parques en China con personas mayores moviéndose acompasadamente como si estuviesen practicando para convertirse en el próximo Karate Kid.

Incluso hemos aprendido que lo que hacen es practicar Tai Chi. Pero durante mucho tiempo aquello fue algo limitado a las culturas orientales.

No por más tiempo. Hoy en día es cada vez más habitual encontrarnos grupos practicando Tai Chi en las ciudades occidentales y ya no hablamos sólo de personas mayores, sino que podemos ver a personas de cualquier edad.

¿Por qué esa nueva popularidad, qué es el Tai Chi y que beneficios aporta para que cada vez más gente se inicie en su práctica?

La razón más importante para estudiar Tai Chi es que cuando finalmente llegas al punto en el que entiendes en qué consiste la vida, te quedará salud para disfrutarla. Profesor Cheng Man-Ch’ing

El Tai Chi es un arte marcial que tiene su origen en la antigua China, dónde su práctica empezó en el siglo XVII. Aunque, desde luego, no es su faceta de arte marcial la que lo está popularizando en la sociedad occidental.

En términos más prácticos y actuales, el Tai CHi es una disciplina que involucra cuerpo y mente en un tipo de ejercicio físico que va siempre acompañado de la concentración mental en cada uno de los movimientos.

¿Qué tiene eso de especial? Pues quizás la característica más destacada es la concentración en el presente, en lo que estamos haciendo en este preciso momento, que tiene un efecto positivo en la reducción del estrés, esa epidemia de nuestro modo de vida.

Modalidades

Antes de entrar en más detalles, conviene dedicar un momento a aclarar los distintos estilos de Tai Chi (también conocido comúnmente como Tai Chi Chuan). En mi caso por lo menos, cuando empecé a interesarme por el Tai Chi, la primera barrera fue la diversidad de variantes, modalidades, estilos y nombres que para mí no hacían más que crear confusión. Así que vamos a intentar poner un poco de orden.

  • Tai Chi Chen. Es considerada por muchos la versión original del Tai Chi, atribuida al general chino Chen Wangting que, a mitad del siglo XVII la desarrolló basándose en sus conocimientos de las artes marciales de aquella época. Es la rama principal, de la que se derivan el resto de las modalidades.
  • Estilos derivados. Proceden de maestros que se supone que bebieron más o menos directamente de la fuente original de la familia Chen. Entre las principales destacan el estilo Yang (de Yang Luchan), el Sun (de Sun Lutang), el Wú (de Wu Jian Quan), el Wû (de Wu Yu Xiang) o el Zhao Bao (de Jiang Fa). Por su coincidencia en la fuente y cercanía en el tiempo, son estilos muy similares entre sí, pero que se mencionan con frecuencia como estilos independientes, lo que ayuda a crear confusión al principiante.
  • Resto de estilos. Con casi 400 años de historia, el Tai Chi ha dado lugar a infinidad de variaciones. Muchas escuelas actuales enseñan su propia modalidad. Mencionarlas todas es imposible y excede el propósito de este artículo. A efectos prácticos nos vamos a centrar en la versión “principal” del Tai Chi y, si te animas a empezar, tiempo tendrás de explorar otras a medida que vayas ganando experiencia.

Tai Chi como arte marcial

Beneficios

Un reciente artículo del New York Times (inglés) los resume así:

El Tai Chi Chuan, una forma suave de arte marcial que combina la respiración diafragmática profunda y los movimientos fluidos, puede ser un tipo de ejercicio marcadamente potente para personas de muchas edades. En varios estudios recientes al respecto, se ha encontrado que el Tai Chi mejora el equilibrio de los practicantes, la fortaleza de las piernas, la resistencia cardiovascular, el ritmo cardíaco, la flexibilidad muscular, la respuesta del sistema inmune, los hábitos de sueño, la felicidad, el sentimiento de auto-estima y la capacidad de concentración y multitarea durante las pruebas cognitivas.
En un estudio especialmente impactante del año pasado, los cerebros de personas mayores que habían estado practicando Tai Chi durante varios años se compararon con los cerebros de adultos sedentarios de edad similar. Los practicantes de Tai Chi mostraron una mayor conectividad y otras medidas de salud en porciones del cerebro que se sabe que toman parte en la toma de decisiones y en la atención, comparados con los voluntarios que nunca habían practicado Tai Chi.

En resumen, la práctica habitual del Tai Chi contribuye a:

  • Aumentar la agilidad, el equilibrio, la resistencia y la flexibilidad
  • Fortalecer los músculos, especialmente los de las piernas y mejorar su elasticidad
  • Mejorar el bienestar general y la sensación de armonía y equilibrio mental
  • Reducir la depresión, el estrés y la ansiedad
  • Reducir la presión arterial alta
  • Mejorar la salud cardiovascular
  • Aliviar el dolor crónico, especialmente el de las articulaciones
  • Aumentar la capacidad aeróbica
  • Aliviar dolencias en la zona lumbar y en la columna vertebral
  • Mejorar nuestro sueño

Contraindicaciones

Como decía el artículo del New York Times, el Tai Chi es una modalidad de ejercicio suave con movimientos fluidos. Eso puede llevar a creer que no presenta contraindicaciones serias para una persona sana. Pero lo cierto es que eso es una verdad a medias.

Practica Tai Chi de acuerdo a las especificaciones técnicas para la rutina, pero hazlo naturalmente. No cuentes tus movimientos. Cuando hay unidad en nuestros movimientos, hay armonía en la mente. La Forma es el reflejo de la integración de las actividades internas y externas de uno.

― Sun Lu Tang

El Tai CHi es una disciplina que se puede empezar practicando de forma suave, pero que, en sus niveles más avanzados, incluye también movimientos que exigen un notable esfuerzo muscular. Además, en el caso del Tai Chi, ese esfuerzo muscular se combina a veces con respiraciones extremadamente lentas o con la retención total del aire.

El resultado es un ejercicio exigente, que no está al alcance de cualquiera y que, si se acomete sin la debida preparación, puede provocar más de un “susto” y lesiones de cierta importancia.

La clave, como en todos los ejercicios, está en empezar por el nivel básico y no pretender quemar etapas antes de tiempo.

Incluso si tu forma física es excelente, el Tai Chi consiste en una serie de movimientos que hay que aprender y perfeccionar a base de repetirlos. Ese proceso es el que nos va dando la flexibilidad, capacidad respiratoria, etc. para acometer progresivamente los ejercicios más exigentes.

En resumen, empieza por el principio y ve pasando al siguiente nivel a medida que sientas que dominas el anterior. Si eres una persona sana y lo haces así, el Tai Chi no presenta ninguna contraindicación.

Y, como siempre, si tienes cualquier duda, consulta siempre antes con tu médico.

Tai Chi para todas las edades

¿Por dónde empiezo?

Esta es la recomendación de la Clínica Mayo, en un artículo sobre el Tai CHi como forma de combatir el estrés (inglés):

Aunque puedes alquilar o comprar vídeos y libros sobre Tai Chi, plantéate buscar la orientación de un instructor Tai Chi cualificado para poder obtener todos los beneficios y aprender las técnicas adecuadas.

Un instructor de Tai Chi puede enseñarte posturas específicas y la manera adecuada de regular tu respiración. También te puede enseñar a practicar Tai Chi con seguridad, especialmente si tienes heridas, condiciones crónicas o problemas de equilibrio o coordinación. Aunque el Tai Chi es lento y suave, sin virtualmente ningún efecto negativo, es posible hacerte daño si no sabes como practicarlo de una manera adecuada.
Eventualmente te sentirás con la confianza necesaria para practicar Tai Chi por tu cuenta. Pero si te gusta su componente social, también puedes considerar la posibilidad de unirte a un grupo de Tai Chi.

No obstante, y si quieres asegurarte antes de invertir dinero en un programa de clases o en un instructor, existen multitud de vídeos en Internet que te permiten hacerte una buena idea de en qué consiste el Tai Chi y de en que medida es apropiado o no para ti. En la sección de recursos te dejo enlaces a alguno de esos vídeos.

Conclusión

El movimiento continuo es como el fluir de un río. Ninguna parte del cuerpo se para, especialmente cuando se cambia de un movimiento al siguiente. El Tai Chi fluye como un gran río, no sube y baja como lo hace un océano.

― Fu Sheng Yuan

La ciencia no se ha puesto de acuerdo acerca de si la práctica del Tai Chi es preferible a la de otros tipos de ejercicio ligero o moderado, como pueden ser el paseo, el yoga u otros. Pero de lo que no cabe duda es de que el Tai Chi es mejor que el ejercicio muy ligero o que la ausencia total de ejercicio.

Dicho de otra manera, en su nivel básico, el Tai Chi es una práctica asequible a cualquier persona sana, de cualquier edad y en cualquier condición física, que ofrece beneficios concretos y contrastados y que puedes practicar en casa, sin necesidad de ningún tipo de equipamiento, más allá de una ropa holgada que no dificulte el movimiento.

Si ya tienes tu propia rutina de entrenamiento y estás satisfecho con ella, no tiene sentido cambiarla por el Tai Chi aunque, como rutina complementaria, siempre te aportará beneficios en términos de equilibrio, flexibilidad y agilidad.

Si, por el contrario, no practicas ejercicio de manera habitual, el Tai Chi es una modalidad que puedes empezar hoy mismo sin ninguna dificultad, que te ayudará a mejorar tu condición física y a reducir el nivel de estrés y mejorar tu equilibrio interior.

Recursos