La importancia de lo que pensamos

Pensador de Rodin

En una entrevista hace tiempo, preguntaron al Premio Nobel Albert Schweitzer, “Doctor, ¿cuál es el problema con los hombres hoy en día?”. El gran Doctor guardó silencio un momento y luego dijo, “¡Los hombres simplemente no piensan!”.

Así empieza la grabación que realizó Earl Nightingale en 1956 y que se convirtió en el primer disco hablado del que se vendieron un millón de copias. Ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero sus ideas siguen siendo igual de válidas ahora que entonces.

Y, en contra de lo que pueda hacernos creer esa primera frase, su argumento no consiste en que las personas “no pensamos”, sino más bien al contrario, en la importancia de nuestros pensamientos.

La mente se mueve en la dirección de nuestros pensamientos dominantes actuales.

― Earl Nightingale

La grabación tiene uno de esos títulos que a muchos nos echan para atrás: “El secreto más raro”. Nos suena a alguien que nos quiere vender algo y nos hace desconfiar casi automáticamente. Y sin embargo, algo deberá tener cuando después de 6 décadas sigue gozando de una amplia difusión.

Como en todo texto, encontrarás cosas que tengan sentido para ti y otras que no. Nada es perfecto, pero si sacas de esto aunque sólo sea una idea que te motive, habrá merecido la pena ¿no?

Aquí tienes 3 de las ideas principales del texto, espero que encuentres alguna útil.

Mujer pensando

El Éxito

Cuando oí la grabación por primera vez me llamó la atención la definición que hace del éxito. Muy alejado del estereotipo habitual de alcanzar el poder y la fortuna, Earl Nightingale define el éxito en términos mucho más personales:

Si una persona trabaja en pos de un objetivo predeterminado y sabe hacia dónde se dirige, esa persona tiene éxito. Si no lo está haciendo, es un fracaso. “El éxito es la consecución progresiva de un ideal que merece la pena.”

Rollo May, el distinguido psiquiatra, escribió un libro maravilloso titulado “El Hombre en búsqueda de sí mismo”, y en ese libro dice: “Lo opuesto del coraje en nuestra sociedad no es la cobardía… es la conformidad.”

Y ahí tienes el problema de hoy en día… es la Conformidad – la gente se comporta como todos los demás, sin saber por qué o sin saber hacia dónde se dirigen.

Te diré quienes son las personas que tienen éxito, que triunfan. Un triunfador es el profesor de escuela que da clases en el colegio porque eso es lo que quiere hacer. Una triunfadora es la mujer que es esposa y madre porque quería convertirse en madre y esposa y está haciendo un gran trabajo en ello. Un triunfador es la persona que es dueña de la gasolinera de la esquina porque ese era su sueño, eso es lo que quería hacer. Es un triunfador el comercial con éxito que quiere convertirse en un comercial de primer nivel para crecer y ayudar a construir su organización. Tiene éxito cualquiera que está haciendo de manera deliberada un trabajo predeterminado porque eso es lo que él o ella han decidido deliberadamente hacer.

Mono pensando

Somos el producto de nuestros pensamientos

La gente está donde está porque ahí es exactamente donde querían estar, ya lo lleguen a admitir o no.

― Earl Nightingale

El secreto del que nos habla el título se reduce a una idea muy sencilla: Nos convertimos en aquello en lo que pensamos, nuestro cerebro nos hace avanzar inevitablemente en la dirección de nuestros pensamientos dominantes:

He aquí la clave para el éxito y la clave para el fracaso… Nos convertimos en aquello en lo que pensamos.

Déjame repetirlo otra vez… Nos convertimos en aquello en lo que pensamos.

A lo largo de la historia, los grandes sabios y maestros, los filósofos, y los profetas se han mostrado en desacuerdo entre sí sobre muchas cosas diferentes. Es únicamente es este punto en el que se muestran en completo y unánime acuerdo.

Como Marco Aurelio, el Gran Emperador Romano, que dijo: “La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella.”

Disraeli dijo esto: “Todo llega si un hombre tan sólo espera… He llegado por mí mismo, mediante prolongada meditación, al convencimiento de que un ser humano con un propósito definido tiene que conseguirlo, y que nada puede resistir a una voluntad que arriesgará incluso la propia existencia para satisfacer ese propósito.”

Ralph Waldo Emerson dijo esto: “Una persona es aquello en lo que piensa durante todo el día.”

William James dijo: “El mayor descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas alterando la actitud de su mente.”



En la Biblia, puedes leer en Marcos 9:23: “Sí puedes. Todo es posible para aquél que cree en ello.”



William Shakespeare lo expresó así: “Las dudas son traidores que nos hacen perder lo que deberíamos ganar si nos atreviésemos a intentarlo.”



Bueno, es bastante obvio ¿no? Y cada persona que descubrió esto pensó durante algún tiempo que eran los primeros en darse cuenta. Nos convertimos en aquello en lo que pensamos. Es una cuestión de lógica que una persona que está pensando en un objetivo concreto y que merece la pena lo va a alcanzar, porque eso es en lo que está pensando. Y nos convertimos en aquello en lo que pensamos. Inversamente, la persona que no tiene objetivos, que no sabe hacia dónde va y cuyos pensamientos deben ser por lo tanto pensamientos de confusión, y ansiedad, y miedo, y temor, se convierte en aquello en lo que piensa, Su vida se convierte en una vida de frustración, y miedo, y ansiedad y temor. Y si no piensa en nada… no llega a ser nada.

Hombre pensando

Aquello que siembres será lo que recojas

Dicen que las analogías son la mejor forma de explicar las cosas. Más delante Earl Nightingale utiliza una analogía para ayudar a explicar la importancia de nuestros pensamientos:

Imagínate un granjero que tiene un terreno de tierra buena y fértil. Ahora bien, la tierra da al granjero libertad de elección, puede plantar en ese terreno lo que quiera elegir. A la tierra no le importa.



Digamos ahora que el granjero tiene dos semillas en su mano – una es una semilla de trigo, la otra es de belladona, un veneno mortal. Cava dos agujeros en el suelo y planta ambas semillas: una de trigo y la otra de belladona. Tapa los agujeros, riega y cuida la tierra y ¿qué ocurrirá?

Inevitablemente, la tierra devolverá lo que se ha plantado.



Recuerda, a la tierra le da lo mismo. Devolverá veneno con la misma maravillosa abundancia con la que devolverá trigo. Así que germinarán dos plantas – una de trigo, otra de veneno.

Ahora bien, la mente humana es mucho más fértil, mucho más increíble y misteriosa que la tierra, pero funciona de la misma manera. No le importa lo que plantes… éxito… fracaso. Un ideal concreto y digno… o confusión, incomprensión, miedo, ansiedad, etc. Pero lo que plantamos nos tiene que ser devuelto.
La mente humana es el último gran continente sin explorar en la Tierra. Contiene riquezas más allá de nuestros sueños más salvajes. Nos devolverá cualquier cosa que queramos plantar. Podrás decir que si eso es cierto, ¿por qué no utiliza la gente más sus mentes? Bien, creo que he encontrado una respuesta también para eso.

Nuestra mente viene como equipo de serie al nacer. Es gratis. Y a las cosas que se nos dan a cambio de nada, les otorgamos poco valor. Las cosas por las que pagamos dinero, esas son las que valoramos.

La paradoja es que lo cierto es exactamente lo opuesto. Todo lo que realmente merece la pena en la vida nos es dado gratis – nuestras mentes, nuestras almas, nuestros cuerpos, nuestras esperanzas, nuestros sueños, nuestras ambiciones, nuestra inteligencia, nuestro amor por la familia y los niños y los amigos y el país. Todas estas posesiones incunables son gratuitas.



No utilizamos la mente porque la damos por garantizada. La familiaridad acarrea el desprecio. Puede llevar a cabo cualquier trabajo que le asignemos, pero en términos generales, la utilizamos para pequeños trabajos en vez de para las grandes tareas importantes.

Debes aprender una nueva forma de pensar antes de que puedas dominar una nueva forma de ser.

― Marianne Wiliamson

Si te interesa la grabación completa, te dejo enlaces al original en inglés, en texto y en audio, y también al libro en español y a cinco vídeos con el texto leído en español. Aquí tienes el primero.

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