¿Basta con comer menos para adelgazar?

Niña comiendo una fruta

Para muchos, la respuesta a la pregunta que da título al artículo es evidente: ¡Claro que sí!, lo realmente difícil es comer menos, pero si consigues reducir tu ingesta de calorías diarias de una manera sostenida, no hay duda de que vas a adelgazar.

¿O sí la hay? Durante las últimas décadas, hemos asistido a una proliferación de todo tipo de dietas basadas en la reducción de las calorías que prometen que si sigues la dieta vas a adelgazar. Y sin embargo, todos sabemos que aunque muchas de esas dietas gozan de una importante aceptación, el número de obesos no para de crecer.

Es cierto que son muchos los seguidores de esas dietas que se rinden a mitad de camino pero, incluso en el caso de los que las siguen al pie de la letra ¿cuánta gente conoces que una vez superada la etapa inicial de pérdida de peso haya conseguido mantenerse en su nuevo peso “ideal”?.

Muy poca. Hay algo que no funciona con las dietas. Y no sólo con las dietas, esa receta que todos hemos oído tantas veces: “come menos y haz ejercicio” tampoco funciona por lo que se refiere a la parte del ejercicio.

No me malinterpretes, el ejercicio es una parte fundamental de cualquier plan de vida saludable pero, en lo que se refiere a su eficacia como medio para adelgazar, hay incontables estudios científicos que la desmienten.

Hamburguesa con patatas

En concreto, la investigación científica nos indica que el problema del sobrepeso no consiste simplemente en una ecuación matemática “calorías que entran – caloría que se consumen”, sino que el tipo de alimentos que se ingieren juega un papel fundamental.

Uno de los más ambiciosos estudios sobre nutrición (inglés), realizado por la Harvard School of Public Health (Escuela de Salud Pública de Harvard), en el que se hizo un seguimiento a lo largo de 12 años a una población de más de 67.000 mujeres en Estados Unidos analizando los efectos de la adherencia a los criterios del Índice de Alimentación Saludable (Healthy Eating Index), desarrollado por el Ministerio de Agricultura de EE.UU. arroja alguna conclusión reveladora.

Tras un seguimiento de 757.804 personas/año se deduce que el tipo de alimentos que se consumen tiene un efecto directo sobre el nivel de sobrepeso de los sujetos observados (a menor calidad nutricional de los alimentos, más sobrepeso).

Pero hay otra conclusión que nos interesa sobremanera por que supone una contestación a la pregunta de este artículo. También se observa que las mujeres que comen alimentos con un mayor índice de calidad nutricional no sólo no sufren de sobrepeso, sino que comen más cantidad de alimentos que las mujeres que comen alimentos de “peor calidad”.

O dicho de otra manera, las personas que más engordan son precisamente las que menos cantidad de alimentos comen, lo que contradice directamente la tesis en la que se basan las dietas hipocalóricas: “come menos y adelgazarás”.

Muestra de frutas y verduras

Si te interesa profundizar en alguno de los múltiples estudios científicos que existen sobre el tema, te dejo varias referencias en las sección de recursos. Podrás comprobar que la clave para adelgazar no está en reducir el número de calorías que ingerimos.

Ese método nos hace perder algunos kilos a corto plazo, pero a medio/largo plazo no sólo pierde su eficacia, sino que suele producir una especie de efecto rebote que nos hace acabar con más kilos de los que teníamos al principio.

¿Qué hacer entonces? De momento, y sin duda, olvidarnos de una vez por todas de las dietas milagro. No se trata de la cantidad de los alimentos, sino de su calidad nutricional.

A ese tema iremos dedicando durante las próximas semanas una serie de artículos que nos permitan entender el efecto de lo que comemos sobre nuestro organismo y nos permitan diseñar nuestro propio plan de alimentación personalizado. Un plan que nos haga liberarnos de la obsesión por la cantidad de la comida y de la preocupación constante por engordar.

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